domingo, 18 de diciembre de 2011

De bolsas y propinas

Un día olvidado en mi memoria crucé mis ojos con los tuyos,
además de unas palabras, tal vez un “hola”.
Varios días el ritual se repitió.
 Ratos libres sin propinas, sin empacar y sin nada que hacer nuestro “hola” dio paso a más palabras, ahora habían temas y cosas en común.
Fuimos cómplices de risas, de miradas, fuimos amigos más allá de nuestro rito.
De pronto, entre tanto carro y compras surgió algo, un amor en medio  de bolsas y propinas.
Un amor que me devolvió la vida.


[ Algo que escribí y jamás alcancé a dedicar ]

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