Nací un abril de un año que no recuerdo y es obvio, un bebé no recuerda. Mis recuerdos nacen cuando comienza un proceso en mi país llamado “transición”, mis recuerdos y mi vida.
Nadie nunca me ha dicho que la vida es fácil, nunca lo he escuchado, así que asumo que la mía y la de usted que leerá estas palabras debe de ser con altos y bajos, algunos por desgracia nos toca con más bajos ¿o es que simplemente la queremos ver con más “bajos” que “altos”?
Recuerdo que hace 3 años dije que no podría haber un año más difícil que aquel. Una de las personas que en mi vida más he querido falleció, y fue de esas muertes extrañas, inesperadas… no, no crea que digo las muertes son esperadas lo lógico es que debiera ser así, es que nacimos para morir, pero nos acostumbramos tanto a la vida que la muerte siempre nos golpea, me refiero a ese otro tipo de muerte, a ese que de cierta forma te “prepara” que sabes ya lo que viene, que hasta tienes “tiempo” para despedirte y sentir que no dejaste nada inconcluso… bueno, yo creo dejé muchas cosas inconclusas con esa persona, además uno espera que se mueran los más viejitos, no los que tienen la edad de uno.
Aquella vez seguí mi mundo, me hice la fuerte, seguí la vida, y lloré lo que debía llorar, total me agarré de mi autopremisa de que no podría venir un año peor o algo peor a mi vida. Años atrás, en mi adolescencia, tuve que lidiar con otros hechos fuertes, hechos que dejan marca toda la vida, hechos que cada cierto tiempo golpean la puerta de los sueños y los revives como pesadillas, porque eso fueron, pesadillas en vida. Lidiar con traumas es difícil, uno nunca los olvida, como que los esconde y de repente aparecen y te “joden la onda”.
Hay muchas cosas que he sacado al limpio y las comparto hoy no por dar lástima, ni por llamar la atención o ser florerito de mesa – algo muy normal y válido que es usado en las redes sociales -, lo hago porque creo que estamos en un mundo viciado en donde nos sumergimos en nuestros propios dilemas y andamos en la vida como un “caballito carretonero”, viendo sólo el frente y no la panorámica que nos rodea.
Así viví yo el año pasado, y no es que me sienta orgullosa de lo que hice y he hecho, no podría estarlo, pero a consecuencia de ello aprendí muchas cosas, nunca seré más alta así que mi crecimiento es algo más bien espiritual, moral, etc… creo que en cierto aspecto de mi vida maduré mucho y de golpe.
Estaba tan triste y ensimismada que nunca vi el daño colateral que hacía, me sumí en mi dolor, en el dolor de mujer. Nunca había estado en mis planes lo que ocurrió, no es que no quiera ocurra en mi vida ello, pero no es una opción mientras estudio, siempre me mentalizaron que yo debía ser exitosa que un suceso de esa envergadura era “cagarse la vida”, por eso me descoloqué tanto el día que supe. Admito y no niego que quise tomar la opción más fácil, que lo pensé una y mil veces, pero que no me dio y no me dará hacer aquello. Me crié en colegios cristianos, creí en un dios hasta hace un año de tal forma que todo lo que hacía en el día se lo dedicaba a Él, mi fe era enorme… no podía ir contra mis principios, además siempre he asumido mis actos y nunca los he negado si he cometido errores. No se puede andar por la vida haciendo como si nada ha hecho uno, yo me he mandado “cagadas” enormes y siempre las asumo, aunque insisto no son para sentirse orgullosa.
Un día que no recuerdo tomé la decisión más drástica de mi vida, no pensé en familia, en mis hermanos, mis padres, mis amigos, mi entorno, no pensé en nada, sólo decidí que ya no daba más, que yo estaba muerta y rodeada de vivos y los muertos no son bienvenidos en un mundo de vida. Decidí era mi hora.
Y ahí empezó la caída, meses cayendo y cayendo y cayendo al inframundo.
No sé cuándo fue exactamente que decidí que no podía seguir navegando en la misma mierda todos los días y como recomendación de uno de las personas que me trataba empecé a hacer cosas que siempre hacía, salir, comer bien, tratar de ver todo desde otra perspectiva, a arrancarme la culpa que me seguía, perdonarme y perdonar a mi familia y a quienes me dañaron o yo sentía me dañaron.
En fin, descubrí que uno se ahoga en un vaso de agua, que uno lo tiene todo pero siempre siente que no tiene nada o que le falta algo, pero en verdad no nos falta nada.
Fue así que una vez decidí salir de noche y ver el mundo que nunca vi, no salí de carrete, salí a caminar por las calles que siempre camino cuando salgo media alegre de algún local, sólo que esas veces hice lo que nunca había hecho mirar alrededor. Es fuerte ver lo que se ve, la gente pasando frío, hambre, escuchar la historia de sus vidas y darse cuenta que no tienen nada, pero nada más que lo puesto y aún así sonríen. Qué miserable es uno, que teniendo todo siempre siente no tiene nada, y por ende siempre tiene problemas, que miserable de mi que teniendo la media red de apoyo caí al infierno, ellos al contrario de uno no tienen ni eso y son felices. Fue mi cable a tierra.
Yo asumo que estaba muy mal, se me notaba de lejos, perdí peso, se me veían los huesos, los brazos los tengo cortados y menos mal nunca me corté profundo, pero lo hice y uno debe asumirlo, no esconderlo, para qué esconder eso si es parte de la vida de uno, pero ojo no es nada para vanagloriarse.
Y bueno, uno siempre alega en las redes sociales o pone cosas alegres, estados estúpidos y sin sentido, comparte su vida, sus alegrías, sus penas, sus romances (y vaya que esos lo sí los divulga) entonces me he tomado el tiempo de darle (creo) un uso más constructivo a esta red en especial, que no es jugar o perder el tiempo haciendo nada, sino que es compartir que pucha hay cosas que nos sobrepasan en muchos sentidos y que nos ahogamos y creemos que no hay salida, que nos inventamos problemas – creo es algo que nos gusta un poco a veces tener problemas y a ellos, los problemas, les gusta venir acompañados – es hora de darnos cuenta que somos dichosos, afortunados, tenemos de todo pero no lo valoramos, y no me refiero a cosas materiales, pero estamos tan ciegos que no vemos más allá de nuestras propias narices.
Ver el otro mundo que nunca quise ver cambió en cierta forma el mundo que quiero tener. Ver que gente que no tiene nada de lo que yo tengo, que su vida es mil veces más fuerte que la mía, ver su entereza y entrega cada día, ver el infierno que los rodea y del cuál ellos hacen su paraíso me hizo a mí querer volver a la vida, amarla y sobre todo vivirla venga como venga, con altos o bajos, sólo vivirla.
La Pieza verde
miércoles, 30 de enero de 2013
lunes, 28 de enero de 2013
Historias repetidas [en hoja de roneo]
Un disparo silenció
A la voz que clamóEn las calles
Un futuro mejor.
Sin saber que era él
Quién iba caer.
Del obrero,
Llorando sin entender
Como el odio podía enceguecer.
Manipulando vidas a su antojo,
Tiñendo la tierra de rojo.
Sangre de tu sangre Corre en mis venas,
Esa sangre indómita
De lejanas tierras.
Madres sin hijos ni esposos.
Es la historia que nadie cuenta,
Esa que siempre se convierte en leyenda
Destinada a permanecer
En la memoria de quién no quiere volver.
Vaivén de olas
Me he perdido
sólo para encontrarme,
para aprender a amar
y acompañar al espirítu en viaje.
Si fueras real me darías tu mano,
sólo para encontrarme,
para aprender a amar
y acompañar al espirítu en viaje.
Si fueras real me darías tu mano,
Si me hubieses oído
habrías bajado del Olimpo,
habrías bajado del Olimpo,
me hubieses cobijado
una vez más, como en mis oraciones,
como el Omnipotente que dicen eres.
una vez más, como en mis oraciones,
como el Omnipotente que dicen eres.
¿Por qué no me sostuviste al caer?
¿Por qué me llenaste de miedos y culpas?
¿Por qué me llenaste de miedos y culpas?
Camas de verde
mecen mis pieles,
mientras camino en laberintos
rodeada de muertos
rodeada de muertos
que tu hijo no volverá a levantar.
¡Zeus!
te ahogo en preguntas
que no responderás.
que no responderás.
¡Te clamo
pidiendo devuelvas
la alegría que se fue al despertar!
El pecho contrito,
la sangre congelada
que deja de circular
Me dice que nada va a lugar:
No hay guerras que batallar,
ni trincheras donde me pueda cobijar.
Bajo mi bandera
esperando la bala certera
rompa mi cabeza
y arranque del cementerio de vivos que me rodea.
El infierno en cuatro paredes
No hay guerras que batallar,
ni trincheras donde me pueda cobijar.
Bajo mi bandera
esperando la bala certera
rompa mi cabeza
y arranque del cementerio de vivos que me rodea.
El infierno en cuatro paredes
- todas ellas verdes-
protege de la realidad;
la mente cegada
por
culpas ajenas
que atormentan al doliente.
que atormentan al doliente.
Y ese colosal animal,
que sólo ha de saber dañar
caerá al barranco de sus culpas y miedos
donde se ha de enterrar y olvidar.
Ni la soledad le acompañará.
El tiempo rápido retrocede
y llega al diciembre:
pavos desabridos, abrazos fríos;
el llanto contenido, regalos mal abiertos
mientras el alma grita en silencio.
Escucha lo que dice el silencio: No estamos solos.
y llega al diciembre:
pavos desabridos, abrazos fríos;
el llanto contenido, regalos mal abiertos
mientras el alma grita en silencio.
Escucha lo que dice el silencio: No estamos solos.
La madre tierra se abre,
un bulto cae,
gira alrededor de sí mismo
de su eje ya intervenido.
Heridas que se desangran,
de las que emanan lágrimas,
de las que el alma botó la dicha y la esperanza.
un bulto cae,
gira alrededor de sí mismo
de su eje ya intervenido.
Heridas que se desangran,
de las que emanan lágrimas,
de las que el alma botó la dicha y la esperanza.
Ruego por mentiras
que hagan sentir que todo vale la pena
¡arráncame la culpa que siento cuando lo veo llorar
en sueños!
que hagan sentir que todo vale la pena
¡arráncame la culpa que siento cuando lo veo llorar
en sueños!
De lejos fui testigo del rostro caído,
esquivé su mirada,
quise abrazarlo,
decirle que todo lo malo iba a pasar.
Que el llanto no nos acompañaría más.
Con ropas de alegría me quise disfrazar
y de nombres que quise amar,
Vida de mi cuerpo,regocijo del alma
quise abrazarlo,
decirle que todo lo malo iba a pasar.
Que el llanto no nos acompañaría más.
Con ropas de alegría me quise disfrazar
y de nombres que quise amar,
Vida de mi cuerpo,regocijo del alma
de esta podredumbre humana,
dime me esperarás mañana.
Dime harás florecer los otoños,
y volverás hacer de la vida un tesoro.
(Escrtito entre mayo y septiembre del 2012;
fueron frasecillas escritas sin sentido,
sin la idea de formar un texto,
al unirlas surgió esto).
fueron frasecillas escritas sin sentido,
sin la idea de formar un texto,
al unirlas surgió esto).
[Leído por primera vez en la Escena III Dic 2012]
lunes, 30 de abril de 2012
Rufián
Fuiste el soplo de vida que Dios dio y quitó,
el llanto que nadie escuchó.
La noche que ninguna luna vio,
ni el ruido que se escucha a
medianoche de la puerta al abrir.
Fuiste el recuerdo que desapareció.
los versos que nadie redactó,
las palabras que nadie te enseñó.
La naturaleza decidió no mostrar el rostro
de quien amé sin conocer,
ahora navegas en tu barca con rumbo indefinido
esperando el día que la flota mayor llegue a ti,
ni antes ni después que el tiempo no podemos decidir.
Las palabras podrán dejarte ir,
mientras me balanceo entre la línea
que tú has de seguir.
lunes, 5 de marzo de 2012
Constelación
Cuando miro el cielo
y contemplo los astros
danzando sobre mis ojos,
pienso en el tiempo
que el indefenso
se refugió en mi cuerpo.
Los planetas alineados
esperando su llegada
girando alrededor del Sol mayor.
Yo seré el eje y centro de tu tierra;
Tú, mi sol
que ilumina mi esperanza,
la luz que devuelve la calma.
Quiero coger con mis manos
las estrellas.
Tomarlas con delicadeza,
mecerlas entre mis brazos,
sentirlas y dar a luz
constelaciones en mi vientre.
Quiero coger las estrellas
regalártelas cada diciembre,
dejarlas en tu sepultura olvidada,
cantarte canciones de cuna
que nunca serán escuchadas.
Quiero que nos sentemos a ver el cielo,
escuchar la lluvia
amenizando tu llanto,
con mis dedos acariciar las pelusas de tu cabello,
y con mis labios besarte mi pequeño.
lunes, 6 de febrero de 2012
Cuenta regresiva
Cada día es uno menos para llegar a la meta, para que se acabe el mundo, para morir, para haberte tenido en mis brazos, para verte nacer otra vez.
miércoles, 1 de febrero de 2012
rotten souls
Sus cuerpos desnudos
expuestos en el aire putrefacto de sus conciencias,
no sintiendo el hedor a descomposición
se revuelcan vírgenes en la perdición.
Sus conciencias flotan en un caudal,
drenando sus cerebro
en ríos de paz,
lapidando lo bueno que habitaba en el lugar.
La insolencia inunda los campos de razón,
paraliza el corazón.
No saben,
que un día saldrá a luz la verdad
y su peste morirá en el intento de viciar.
expuestos en el aire putrefacto de sus conciencias,
no sintiendo el hedor a descomposición
se revuelcan vírgenes en la perdición.
Sus conciencias flotan en un caudal,
drenando sus cerebro
en ríos de paz,
lapidando lo bueno que habitaba en el lugar.
La insolencia inunda los campos de razón,
paraliza el corazón.
No saben,
que un día saldrá a luz la verdad
y su peste morirá en el intento de viciar.
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