Un disparo silenció
A la voz que clamóEn las calles
Un futuro mejor.
Sin saber que era él
Quién iba caer.
Del obrero,
Llorando sin entender
Como el odio podía enceguecer.
Manipulando vidas a su antojo,
Tiñendo la tierra de rojo.
Sangre de tu sangre Corre en mis venas,
Esa sangre indómita
De lejanas tierras.
Madres sin hijos ni esposos.
Es la historia que nadie cuenta,
Esa que siempre se convierte en leyenda
Destinada a permanecer
En la memoria de quién no quiere volver.
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